En ocasiones la vida te pone frente a tesituras aparentemente indomables.
Y te ves sumergida en un episodio de terror, espectadora y partícipe de escenas tormentosas.
Y es que cuando crees que la vida no te puede sorprender más, lo hace. No importa tu responsabilidad, tu bondad, hay circunstancias y actos en los que te toca estar, experimentar y aprender.
Y cuando llevas muchas batallas sobre tus hombros y crees que tu cuerpo y tu mente no soportarán más peso, llega ella. Esa guerrera que te abraza con su fuerza y te levanta el mentón. Susurrándote que mires a la vida a los ojos, que no tengas miedo, que pase lo que pase la iluminación te acompaña.
Y te sorprendes a ti misma. Y te das cuenta de lo inmensamente fuerte que eres. Porque nunca en la vida has necesitado sucumbir a las debilidades, siempre has sido fuerte y así será.
Esther-Ruth ©️
Comentarios
Publicar un comentario